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This is It le da vida al mercado

Dilema. La presencia del supuesto documental This is It (2009) abre un dilema para el crítico de cine cuando, como sucede, se espera de uno un comentario especializado. Lo válido es que  This is It , guion y dirección de Kenny Ortega, con sus virtudes y defectos, no es una película de ficción y tampoco es un documental exacto, en cuanto que no comporta una tesis para ser demostrada.

Es cierto, las personas salen felices de los cines, aunque no salen validando la categoría del “filme” (llamémoslo así por razones prácticas), sino confirmando el gusto de cada quien por la música, la voz y el estilo del cantante pop. Por dicha, en ningún momento, el “filme” renuncia a poner al artista en los sentimientos del público.

Otra cosa buena: This is It mantiene, en sí, la energía que le llega desde su propio personaje. Es su mejor logro técnico: su coincidencia del tratamiento formal con el brío de Michael Jackson. El “filme” muestra no solo espuela, sino también colmillo en este aspecto, aunque se puede dudar de la veracidad de las imágenes, porque aquí no vemos nunca al hombre cuya muerte le es cercana.

Ícono e imágenes. No vamos a juzgar el valor de la música, del tipo de música, aunque el “filme” sea un concierto a manos llenas. El pentagrama es el ícono. El sonido es la imagen valedera. Las imágenes aquí funcionan para subrayar la música, y no al revés, como suele ser en el cine de verdad.

El mérito del director Kenny Ortega ha sido el de entender que a él no le toca el papel protagónico en la hechura de este texto. Él es solo una correa de transmisión entre el cantante y su público, él solo deja que el cantante se deslice. Es lo suyo, por eso este “filme” ni siquiera tiene la creatividad de un buen videoclip.

Esa música pone en éxtasis a los seguidores de Jackson, a mí no, pero no voy a caer en el error de juzgar la cinta por el derroche de canciones, como sí lo hizo mi colega y amigo Alberto Zúñiga al juzgar la calidad total de la película Gestación (2009, de Esteban Ramírez)… ¡desde su música!

Me imagino que, para los seguidores de Michael Jackson, el tiempo del “filme” es breve.

Yo lo sentí alargado. Creo que se pasa en metraje, al ser un concierto más bien monocorde en pantalla grande.

Sin complejidad Hubiera sido bueno que el “filme” hubiese dado más elementos sobre el llamado Rey del Pop , de su historia, de su complejidad, pero todo es previsible al mostrar, nada más, lo que pudo ser una gira que no llegó a darse. En todo caso, ya se sabe: no hay novia fea ni muerto malo.

Igual, eso de un homenaje a Michael Jackson, eso no me lo trago. En nuestro sistema de rentabilidades económicas (dicen que se llama capitalismo), todo se reduce a mercancía. Jackson es aquí una mercancía. Un pretexto para hacer plata. Ni siquiera se va a donar lo recaudado a alguna causa noble. Las empresas se frotan las manos.

Lo primero que han decidido es pasar las dos semanas de exhibición a cinco. ¡Lógico! Ahora vienen los videos, la tele, los discos, camisetas, gorras, hasta la piratería en San José se va a beneficiar. Es como si fuéramos carroñeros, ¿no les parece? Es lo que hay, es todo.