Realidad ayuda a promover Salt

Washington .EFE.  La ficción y la realidad parecen haber coincidido en el momento ideal para la última película de Angelina Jolie, que a pocas semanas de su estreno encuentra en los titulares periodísticos su argumento principal: supuestos espías rusos “americanizados”.

El personaje de Jolie en Salt, que promocionará la próxima semana en Washington para su estreno el 23 de julio en EE. UU., es el de una agente de la CIA acusada de pertenecer a un programa secreto para infiltrar a espías desde niños en el país, con el fin de que asimilen sus costumbres y sean “superespías”.

La historia y la detención el pasado 27 de junio de 10 supuestos agentes secretos a las órdenes de Rusia en suelo estadounidense, comparten tantas similitudes con la película que parece la estrategia de mercadeo perfecta.

Y es que los ecos de la Guerra Fría en el caso real han rellenado páginas de periódicos y minutos de televisión en los medios de comunicación estadounidenses, que han rebuscado entre los documentos judiciales para desvelar las intrigantes vidas de los detenidos.

Mientras la justicia revisa las pruebas y prepara las audiencias que se celebrarán en distintas ciudades, el equipo de comunicación y prensa de Salt prepara la presentación a la prensa de la película en Washington con un “tour de espías” hecho por los rincones secretos de la capital donde se han rodado parte de las escenas.

De hecho, en su convocatoria a la prensa, los publicistas tampoco olvidaron añadir una noticia del caso de los espías para abrir boca a un recorrido que acabará con una rueda de prensa en el Museo Internacional de los Espías, que contará con la participación de exagentes de la KGB, la mítica agencia de espionaje soviética.