Hacer cine es para gente muy loca

 

Dejó  a un lado las mieles de la  publicidad para no   perder “lo que aún quedaba en  su alma”, el cineasta guatemalteco Luis   Argueta, regresó al cine para usarlo como medio de transformación    social y reivindicarse con su arte.

  Argueta, cuya obra El silencio de Neto es la   única cinta de su país en ser  postulada  a la competencia  por el    Óscar,  y quien posee una   amplia oferta de filmes   de carácter    social, estuvo en Costa Rica para ser jurado de  Cinergia y estrenar  su   filme  sobre migrantes abUSAdos: la redada de Postville,  

¿En qué se inspiró usted  para realizar abUSAdos: la redada de Postville?

  Yo   creo que siempre volvemos al origen, cuando hice mis estudios de cine   en   Michigan,  viaje  a un lugar donde los trabajadores   mexicanos   llegaban  para la cosecha de cerezas. Me fui con  una cámara Super 8.    Nunca llegué  al lugar, pero esa experiencia sí que me marcó.  “Con abUSAdos, quise mostrar  la situación de  los migrantes en Estados Unidos, pues  se les trata como seres infrahumanos.  

En EE. UU. usted vivió de la publicidad, incluso hasta ganó un premio CLIO ¿Porqué lo  dejó?

  Un día dije ya no más publicidad, quiero hacer  cosas que me satisfagan. Todavía me quedaba un poco de mi alma.  

¿Se pierde  el alma al dedicarse a la publicidad?

  Sí,   porque estamos vendiendo comida chatarra,  falsa felicidad e ilusiones   vacías. El resultado es  lo que  tenemos ahora,  un planeta que está en   gran peligro y vive  inequidades pavorosas.  

¿Busca en el cine algún tipo de redención?

  Quizá sí, estoy tratando de resarcir eso. Quizá con lo que hago ahora busco una paz, una absolución.  

Para usetd ¿cuál  es  su trabajo cinematográfico  más significativo?

  AbUSAdos.  

¿Porqué?

  Marca   una etapa nueva en mi carrera y me enseña que el cine  puede ser un   instrumento  de cambio social.  Voy a cumplir tres  años de contar la   historia de  Postville, desayuno y  almuerzo  esta realidad.  

¿Pero qué tiene de especial este documental?  No es el único que toca la problemática  social.

  Es   un caso paradigmático, se puede  ver   la realidad desde diversos   puntos de vista:  económicos y   sociales.  En el filme se ve la   brutalidad  de las leyes migratorias en Estados Unidos, es un negocio.  

En Cinergia 2011  usted fue jurado. ¿Qué tipo de proyectos  evaluó?

  Eramos   tres equipos de dos personas cada uno.  Yo estuve, específicamente  en   el área de  proyectos de cortometraje y de animación.  

¿A  qué aspectos le presta atención Argueta  a la  hora de evaluar un proyecto  audiovisual?

  En  la forma en que está estructurado   y porsupuesto  en  el guion. Me   fijo también  en la carta de intención  del director, en la que se   manifiesta la intención desde un punto de vista  filosófico y artístico.  

¿Qué le parecieron  los proyectos  que evaluó?

  Estoy   muy impresionado, Hay mucho talento. En general muestran  una   combinación entre  preocupación social e histórica.  Se nutren de   componentes artísticos y metafóricos  visuales  que me hacen sonreír de     satisfacción.  

En comparación con otro fondos ¿ no le parece   qué  la plata  que  Cinergia  entrega es poca?

  Es   una lástima, porque incluso ahora se ha reducido el fondo.  Pero yo sí   pienso un a cosa,  el solo hecho que un proyecto sea seleccionado es   importante.  

“ El hacer cine es una locura, es para   gente que está bastante loca. Cuando  alguien cree en  nuestro proyecto,   aunque nos den $2.000, les aseguro que  van muy lejos, porque nos solo   lo que se puede  costear con eso, sino el sentir de qué alguien cree en     lo que  creemos”.

  En el caso de los cortometrajes y animaciones que usted juzgó.  ¿Porqué ganaron Guachi y Gelatinas de la Galaxia?.  

En el caso del Guachi nos atrajo  la capacidad de síntesis y el humor con que consiguen armar   una historia entretenida y pintoresca. La sátira como instrumento de   análisis social es utilizado hábilmente en este falso documental.

  En el caso de Gelatinas de la Galaxia , encontramos que  la historia es clara y su final abierto la   enriquece. Valoramos el proyecto por su tema de solidaridad, confianza   mutua y transformación personal.