“Ser Jesús en el cine destrozó mi carrera pero no me arrepiento...”

El actor estadounidense Jim Caviezel sorprendió al mundo al asegurar que, el hacer el papel de Jesús en La Pasión de Cristo (2004) destrozó su carrera, aunque agregó que no se arrepiente de haberlo hecho.

En declaraciones al diario británico Daily Mail , publicadas el domingo pasado, Caviezel dijo que luego de filmar la película – dirigida por el director Mel Gibson–, las puertas de Hollywood se fueron cerrando.

“He sido rechazado por muchos en mi propia industria. Pero no me arrepiento de haber hecho este importante papel”, indicó el actor.

De esta manera Caviezel, quien protagonizó filmes importantes como El conde de Montecristo (2002), Ojos de ángel (2001) y La delgada línea roja (1998), se une a una de los tantas mitos cinematográficos: los actores que interpretan de Jesús acaban con sus prolíferas carreras.

Caviezel, quien se declara católico, agregó que era consciente de que esta situación podía suceder y que fue advertido por el mismo Gibson de las consecuencias.

“Gibson me dijo: ‘Tú nunca volverás a trabajar en esta ciudad (Hollywood)’; a lo que yo respondí: ‘Todos tenemos que abrazar nuestras cruces’. Jesús es tan polémico hoy como lo ha sido siempre. Las cosas no han cambiado mucho en 2.000 años”, dijo el actor al Daily Mail.

“Yo creo que tenemos que dejar nuestro nombre, nuestra reputación, nuestra vida para contar la verdad”, expresó Caviezel.

Desde su proceso de filmación, los medios seculares y las críticas cinematográficas atacaron con rudeza esta película, sobre todo por la forma con que se representó los momentos de la Pasión. Además, el filme fue considerado como antisemita por la Liga Antidifamación Judía en Estados Unidos.

Aún así, la actuación de Caviezel nunca fue motivo de discusión.

“Caviezel es una pieza esencial en la película, pues demuestra una autoridad impresionante en cada una de las escenas. Eso aunque debía pasar muchas de las escenas enterrado bajo montículos de sangre y cicatrices”, dijo Scott Foundas, de la revista L.A. Weekly.

“El elenco, encabezado por James Caviezel (...), está bien elegido y fue dirigido con inteligencia”, expresó Richard Corliss, de Time.

Rechazo. Antes encarnar a Jesús, Caviezel era una figura prominente en Hollywood y considerado como una de las figuras con mayor crecimiento de la industria. Sin embargo, basta con mirar su recorrido cinematográfico desde el 2004 para darse cuenta que todo cambió con La Pasión de Cristo.

No es que Caviezel haya abandonado el negocio del todo, pero de pasar a protagonizar filmes clave en la industria hollywoodense se ha tenido que conformar con trabajos de carácter independiente y de bajo presupuesto: Deja Vú, (2006) y Outlander (2008), son dos ejemplos.

En medios de comunicación y foros de Internet, los internautas especulan que Caviezel podría ser víctima de inversionistas judíos en Hollywood o de un rechazo puntual hacia la caracterización de Jesús y sus enseñanzas.

“El motivo por el que muchos lo han rechazado es el mismo por el que rechazan a Jesús y a la Iglesia. Mucha de esta gente en Hollywood lleva una vida desordenada y les molesta el Evangelio”, opinó el internauta Augusto P., en el sitio www.aciprensa.com .

Sin embargo, para Luis Carcheri, gerente de la distribuidora de cine Romaly, el posible rechazo a Caviezel se debe a una poderosa y singular apropiación del personaje.

“Es muy difícil que después de un papel tan notable, los actores logren superar su imagen. Esto le ha sucedido a varios personajes emblemáticos, no solo a los de Jesús”, explicó Carcheri.

“Por ejemplo, el actor Jim Parsons, quien hace el papel de Sheldon Cooper en la serie de televisión Big Band Theory, ya pronosticó que no va a poder hacer otro papel en su vida”, agregó Carcheri.

Para el crítico de cine Mario Giacomelli, el hecho de que un actor interprete a Jesús no representa para nada una sentencia a su carrera.

“No creo que haya una maldición ni nada por el estilo. Hay varios casos de actores que han sufrido lo mismo después de hacer un papel importante”, dijo Giacomelli.

“Por ejemplo, el actor Max Von Sydow, quien hizo de Jesús en La historia más grande jamás contada o Wilen Dafoe en La ultima tentación de Cristo, nunca les significó un obstáculo”, finalizó Giacomelli.