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La invención de Hugo Cabret "Hugo Cabret" - (2012)
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By arweb arweb
Published on 02/23/2012
 
Basada en la novela infantil de Brian Selznick, medalla Randolph Caldecott en 2008 como mejor libro para niños...

SINOPSIS
Basada en la novela infantil de Brian Selznick, medalla Randolph Caldecott en 2008 como mejor libro para niños. La novela se centra en un niño huérfano de 12 años que durante los años 30 vive en secreto tras las paredes de una estación de París y que se ocupa de los relojes. El chico se verá envuelto en una misteriosa aventura cuando intente reparar un hombre robot.

Dirección: Martin Scorsese /Productora: GK Films, Sony Pictures /Producción: Johnny Depp, Tim Headington, Graham King y Martin Scorsese /Reparto: Jude Law (padre de Hugo), Asa Butterfield (Hugo Cabret), Chloë Grace Moretz (Isabelle), Christopher Lee (Sr. Labisse), Richard Griffiths, Sacha Baron Cohen, Ben Kingsley (Georges Méliès), Ray Winstone (tío Claude), Emily Mortimer (Lisette) /Género: Fantasía, Aventura /Estreno: 24 de febrero 2012 /Duración: 127 min.

   

   

La tercera dimensión (3D) fue hecha para el cine y no el   cine para la tercera dimensión, algo así como lo del sábado y el hombre   que mencionó Jesús. No entender a cabalidad ese aforismo es lo que   provoca menoscabo o mella en la película La invención de Hugo Cabret (2011), dirigida por el distinguido Martin Scorsese.

   

Se le siente a la película esa excesiva preocupación por   crear las mejores condiciones logísticas –medios materiales– para   conseguir una buena presencia visual en 3D, y lo consigue. Sin embargo,   ¿acaso se puede negar?, ello fue en menoscabo del tratamiento emotivo de   la historia narrada, que se siente emocionalmente hueca durante algunos   tramos del relato.

   

Hay momentos en que me resulta   historia narrada sin mayor vehemencia, en la que solo debo ver los   aciertos tridimensionales. Esa ocasional frivolidad del relato viene,   incluso, desde la definición y caracterización de los personajes, con el   agravante de que estos resumen la filosofía de la película.

   

En   dos platos: la historia sirve para ejercitarse con el fenómeno 3D, con   el uso de la cámara y el diseño de la planificación, actitud jactanciosa   del director Scorsese, quien insiste en decirnos “aquí estoy yo”.   Fachento, se dice en Costa Rica.

   

Eso lo sentí desde que vi los avances de la película. Con La invención de Hugo Cabret, Martin Scorsese apuesta a demostrar que la estrella es él y hasta se permite una escena con su presencia.

   

Con   esa laguna emotiva del filme, que los seguidores incondicionales de   Scorsese posiblemente ignoren, he de señalar que el filme hilvana bien   una historia capaz de cerrar en círculo cada uno de sus elementos   narrativos. Es cine bien logrado con su estructura y con acertados   puntos de giro.

   

Por otro lado, los cinéfilos hemos de   estar agradecidos con el señor Scorsese cuando intenta un curso de   historia del cine dentro del cine. Así, la película (como la novela que   le sirve de base) tiene –entre sus personajes– a George Méliès,   verdadero descubridor del cine como arte para contar historias y   fabricar sueños. Aquí lo real sabe confundirse con la ficción.

   

También   hay presencia de los inventores del cinematógrafo, los hermanos   Lumière, y la película se llena de guiños cinematográficos, de esos que   entrampan con gusto a los fiebres del cine.

   

Liviana   como palomita de maíz, pero con un tema áspero (la orfandad), tenemos la   fórmula exacta de alguien que sabe hacer cine, pero sin ese toque a lo   Almodóvar para meternos lo melodramático en nuestras células. Las   propias actuaciones comparten ese desliz: los actores pasan por la   historia narrada, pero la historia no siempre pasa por ellos, a veces   sí, a veces no.

   

Con méritos de la música, fotografía y   montaje, la envidiable corrección formal puede excitar la epidermis,   sin ir adentro, por lo que la fuerza de este largometraje anida en su   razón visual y no tanto en el concepto, sin dejarlo al abandono   (Scorsese no se permitiría este descuido)

   

¡Cuidado!   No digo que sea una mala película, ¡jamás!, solo dejo claro que no es el   filme excelso que elogian algunos incondicionales de Scorsese, quien,   con ingenio cinéfilo, busca premios distintos aquí o allá; mas no lo voy   a fustigar por eso. Sea, pues, dada mi recomendación.