Harriet Vanger desapareció hace 36 años durante un carnaval de verano en la isla sueca Hedeby, propiedad prácticamente exclusiva de la poderosa familia Vanger.…
SINOPSIS
Harriet Vanger desapareció hace 36 años durante un carnaval de verano en la isla sueca Hedeby, propiedad prácticamente exclusiva de la poderosa familia Vanger. A pesar del despliegue policial, no se encontró rastro de la muchacha de 16 años. ¿Se escapó? ¿Fue secuestrada? ¿Asesinada? Nadie lo sabe: el caso está cerrado, los detalles olvidados. Pero hay quien sigue recordando a Harriet, su tío Henrik Vanger, un empresario retirado, ya en el final de su vida y que vive obsesionado con resolver el misterio antes de morir. En las paredes de su estudio cuelgan 43 flores secas y enmarcadas. Las primeras 7 fueron regalos de su sobrina. Las otras llegaron puntualmente para su cumpleaños, de forma anónima, desde que Harriet desapareció. Vanger contrata a Mikael Blomkvist, periodista de investigación y alma de la revista Millennium, una publicación dedicada a sacar a la luz los trapos sucios del mundo de la política y las finanzas. Mikael no está pasando un buen momento: está vigilado y encausado por una querella por difamación y calumnia. Detrás de la querella está un gran grupo industrial que amenaza con derrumbar su carrera y destruir su reputación. Así que acepta el extraño encargo de Vanger de retomar la investigación de la desaparición de su sobrina e intentar tirar de algún cabo suelto. Un trabajo complicado para el que recibe el regalo inesperado de la ayuda de Lisbeth Salander, una investigadora privada nada usual, incontrolable, socialmente inadaptada, tatuada y llena de piercings, y con extraordinarias e insólitas cualidades como su memoria fotográfica y su destreza informática.
Dirección: David Fincher /Productora: Columbia Pictures (Sony) /Reparto: Daniel Craig, Rooney Mara, Stellan Skarsgard, Robin Wright, Max von Sydow, Christopher Plummer, Joely Richardson, Steven Berkoff, David Dencik, Alexandra Daddario, Goran Visnjic /Género: Drama, Suspenso /Estreno: 27 de enero 2012.
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He aquí una bonita discusión: ¿es la película La chica del dragón tatuado (2011) un refrito de la película homónima del 2009 o estamos ante una nueva versión?
La que se estrena ahora en el país es del director David Fincher, la anterior –de origen sueco– está dirigida por Niels Arden Oplev. Ambas se basan en la conocida novela del sueco Stieg Larsson, parte de la trilogía Millennium, que –en los países de habla castellana– se consigue con el título de Los hombres que no amaban a las mujeres (por cierto, denominación que ambas películas muestran en España).
Hay quienes creen que, si se hace una película sobre una novela, las demás son refritos de ese primer filme. Así sea la enésima película sobre el Hamlet, de Shakespeare, por ejemplo. Esto puede ser cierto y no. Debemos aguzar la mirada: hay nuevas versiones de una obra literaria que nada tienen que ver con filmes anteriores.
En este caso, creo que David Fincher propone una relectura directa de la novela de Larsson, sin importarle el guion ni la puesta en escena del anterior largometraje.
¡No es refrito! Es una nueva versión, con esa hondura que tiene Fincher para entrar a los más oscuros laberintos de la conducta humana. Si se quiere, más que una trama de tipo policial, Fincher logra un filme espeleológico. David Fincher parte de un guion muy bien pulido, bien acicalado, escrito nada menos que por Steven Zaillian.
Es una joyita de guion que solo muestra un resquicio emocional y narrativo al pasar de la emotividad del clímax hacia un final sentido como artificioso (planteado como anticlímax). Si no fuera por esto, sería una película de cinco estrellas, pero igual se trata de una muy buena cinta.
En lo correspondiente a Fincher, hay que ver con cuánta inteligencia ahonda él en lo cavernoso de lo humano, a tal punto que esta película –como otras suyas– se convierte en estupendo análisis de la maldad. Su suspenso parte de la angustia que genera el comportamiento de las perversiones como motores del accionar humano.
Como ven, no es cine del montón: imagen a imagen, Fincher reflexiona a la vez que agudiza o demuestra la violencia presente en la maldad. O sea, simple: la maldad es solo el ejercicio de la violencia desde los instintos destructores de la persona (tánatos); es algo más que una reacción: las perversiones son gustadas por aquellas personas que las practican.
Para comprobarlo, David Fincher le da rienda suelta a la gran capacidad creadora que tiene como realizador cinematográfico. Sus imágenes son estupendas, cierto, pero igualmente son apabullantes. Hay arte visual, pero en función del fenómeno de la angustia humana.
Es cine sin concesiones, sin aquiescencias de ningún tipo. Por eso, esta película es algo más que la suma de sus imágenes. Las actuaciones corresponden bien al ánimo fincheriano, sobre todo la de Ronney Mara (excelente ejercicio sobre la diversidad del temperamento).
De acuerdo, la película pudo ser más perturbadora, pero igual la recomiendo a quienes gustan del mejor cine y del diferente.