Para Phil y Debbie Winslow el traslado de la familia de Kansas al condado de Orange en California es sumamente importante. Pero para "Marmaduke" el enorme gran danés de la familia esto implica un cambio complete a su vida. El caos se apropia del hogar y la inquietud de la oficina mientras la familia Winslow lucha por controlar la angustia existencial del adolescente canino. 

“Marmaduke” llevará a la gran pantalla al popular Gran Danés que adquirió cierta popularidad en las viñetas de los periódicos. Owen Wilson será el actor que preste su voz a este enorme perro en una cinta que mezclará imágenes reales con otras generadas por ordenador.

Dirección: Tom Dey /Productora: 20th Century Fox /Producción: John Davis, Tom Dey /Reparto: Owen Wilson (voz de Marmaduke), Emma Stone (voz de Mazie), Ron Perlman (voz de Chupadogra), Judy Greer (Debbie), Jeremy Piven (voz de Bosco), Steve Coogan (voz de Raisin), Stacy Ferguson (voz de Jezebel), Lee Pace (Phil), William H. Macy (Don Twombly), Christopher Mintz-Plasse (voz de Giuseppe). /Género: Comedia /Mes de estreno: Junio 2010.


 


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La película Marmaduke (2010), bien dirigida por Tom Dey y, por razones que desconozco, se ha estrenado en Costa Rica y en otros pocos países antes del llamado estreno mundial. Son jugadas publicitarias.

En lo que a mí toca (juzgar la calidad) he de decirles que salí muy satisfecho del cine Variedades, donde la vi.

Estuve ante un largometraje jovial, fresco, de gran limpieza narrativa y que, según pude constatar, fascina a los niños, a quienes pone a reír como si les pasaran plumas por sus orejas o narices.

El filme conserva muy bien el espíritu del cómic creado por Brad Anderson, en 1954, sobre un travieso can gran danés que vive con la familia Winslow, perro tan lleno de cuerpo como de chineos. Es Marmaduke, quien alguna vez apareció en tele, en compañía del gato Garfield.

Ahora, en esta película, su amigo es otro gato: Carlos, de fina estirpe: es un gato azul ruso. Pues bien, un día la familia decide cambiarse de vecindario, y ello altera la rutina de todos sus integrantes, incluido nuestro hermoso gran danés, quien se verá en dilemas con su amigo Carlos, con la familia, con los perros del condado de Orange y con él mismo.

Para peores, la división de clases se da entre los perros, entre los de pedigrí y los callejeros.

Esto divide los sentimientos de Marmaduke ante sus amigos los canes y ante dos damas: una que nos recuerda a Lassie y otra de menos estirpe.

Lo que sigue es una aventura canina, gozosa emocionante, donde la caracterización de los personajes (animales) es lo que define el estilo y la temática de todo el argumento, con valiosas reflexiones sobre el tema de la incomunicación y sobre cómo superarla por la ruta del cariño.

La música siempre va a tono con el sentido perruno de la trama; la fotografía es ágil con la ayuda de buenos efectos especiales; las actuaciones de los perros están excelentes: sus miradas y sus rostros nos dicen tanto como sus palabras o ladridos; entre los humanos destaca el papel del buen actor William H. Macy.

Marmaduke (el filme) nos atrapa; a Marmaduke (el personaje) nos lo queremos llevar para la casa. Película generosa a la que le respondemos con generosidad y alegría: la recomendamos porque no tiene pulgas.