'Shutter Island' es la adaptación de la novela de Dennis Lehane, que relata la investigación y persecución de un paciente escapado de una penitenciaría psiquiátrica.
Una inquietante historia de misterio e intriga psicológica que transcurre en una isla fortaleza que alberga un hospital para criminales trastornados.
En 1954, en el apogeo de la Guerra Fría, el agente federal Teddy Daniels (Leonardo DiCaprio, tres veces candidato al Oscar) y su nuevo compañero Chuck Aule (Mark Ruffalo) deben acudir a Shutter Island para investigar la inexplicable desaparición de una peligrosa asesina múltiple de una habitación cerrada del infranqueable Hospital Ashecliffe. Rodeados de psiquiatras inquisitivos y de peligrosos asesinos psicópatas en la remota isla, la atmósfera inquietante e imprevisible sugiere que nada es lo que parece.
Con un huracán azotando, la investigación avanza rápidamente, pero a medida que la tormenta cobra fuerza, las sospechas y los misterios se suceden, a cada cual más terrorífico e intrigante. Hay pistas y rumores de oscuras conspiraciones, sórdidos experimentos médicos, control mental, pabellones secretos e incluso sospechas de lo sobrenatural. Entre las sombras del hospital, perseguido por las terribles acciones de sus escurridizos habitantes y las desconocidas intenciones de los médicos, Teddy se verá obligado a medida que avanza la investigación a enfrentarse a algunos de sus miedos más profundos y devastadores y empezará a temer que no salga con vida de la isla.
Direccin: Martin Scorsese /Produccin: Brad Fischer, Mike Medavoy, Arnold Messer, Martin Scorsese/Reparto: Ben Kingsley, Leonardo DiCaprio, Mark Ruffalo, Michelle Williams /Gnero: Suspenso - Terror /Mes de estreno: Febrero 2010 /Duracin: 148 min.



![]()
Es impresionante ver la manera cómo el gran realizador Martín Scorsese recrea los laberintos mentales dentro de los laberintos físicos de un hospital psiquiátrico, de manera imbricada, unos con otros, para dar lugar a una sólida narración en la película La isla siniestra (2010).
Mark Ruffalo y Leonardo DiCaprio integran el elenco de La isla siniestra, filme que da una lección de lo que es hacer cine de alta calidad.
El tono policial se acentúa con su propio suspenso dentro de lo que se llama thriller psicológico, que también asume características cercanas a una espeleología mental, así de contundente es en su ánimo este filme, cuyo guion (bien amarrado), de Laeta Kalogridis, se basa en la novela del escritor Dennis Lehane, autor de Río Místico, llevada al cine por Clint Eastwood.
La paranoia sobre la cual se sustenta el argumento de esta película (no voy a contar nada de la trama) lo apaña a uno, lo agarra del cuello y eso sucede dentro de la más sólida corrección formal: siempre hay un pulido cuidado por el encuadre, por el plano y por el devenir de las secuencias; es como si el ojo de un demiurgo o la mano de alguna musa del arte hubieran controlado la hechura del filme.
Debo mencionar como sorprendente y genial, el movimiento de los actores/personajes dentro del cuadro, de ellos dentro de la sobrecogedora composición de luz, color, ruidos, voces y silencios. No hay tiempos muertos, pero sí hay tiempos capaces de matarnos en ansiedad.
No exagero. Es película asombrosa por su alta calidad, tanta que no hubiera querido tanta, porque siempre sentí la mano de Scorsese como quien adrede hace una obra eximia, más que maestra, y me bastaba con que la hiciera excelente. Hay maestría excepcional en la puesta en imágenes, eso visual que es el arte de una película, sustrato narrativo de un filme.
Recordemos que el cine es narración y representación. Aquí los actores se ponen a la altura del empeño de Martin Scorsese. En La isla siniestra, los histriones llevan el relato por dentro, como la locura misma. Tal vez, hubiera sido mejor ver a Leonardo DiCaprio un poco más contenido en algunas secuencias, pero esas fallas nos recuerdan que dicho actor es' ¡humano! Lástima esa cara aniñada, de barba escasa, que carga como una maldición.
En ningún momento, ningún histrión se encuentra despegado ni desapegado del formidable planteamiento de situaciones que muestra este largometraje. Ben Kingsley y Max von Sydow logran darle sustancia de enigma a la trama. La atmósfera escénica es apabullante, con el aporte excitante de la música y de la fotografía. Todo es parte de la corrección formal, sin que esta sea neutra.
Aquí no hay cine epidérmico, todo va adentro. Adentro de lo adentro. El ritmo es sostenido. La intriga siempre está en progresión, como una bomba relojera tan hábilmente construida como cautelosamente terminada. En fin, la película no solo está cargada de febrilidad (adrenalina en esencia), sino que es lección de cómo hacer el mejor cine.
Tal vez, Martin Scorsese no sea un mago del suspenso al estilo de Alfred Hitchcock, pero es un brillante creador de formas que de igual manera, con sapiencia llevan a la ansiedad, mientras hunde su mano entera en la llaga de un tema arduo: el de la locura, allá, en una isla de paranoias, de canibalismo mental, siniestra.