SINOPSIS

Artie y Diane Decker, son llamados por su hija para ayudarla a cuidar a   sus tres nietos. Cuando los métodos de la vieja escuela de los padres   chocan con la escuela de sus nietos que son nuevos. Artie y Diane deben   emplear algunas de las tácticas inesperadas, incluyendo un estilo de   crianza nuevo para sí mismos, y así ayudar a enseñar a sus nietos a   actuar realmente como niños.

Dirección:Andy Fickman. /Productora: Chernin Entertainment, Walden Media. /Reparto: Billy Crystal, Bette Midler, Marisa Tomei . /Duración: 104 min. /Género: Comedia. /Estreno: Enero 2013

Se le atribuye al académico español Martín de Riquer la   frase “dejé de ir al cine cuando se retiraron los hermanos Marx”. No es   tan mala esa decisión, sobre todo si repasamos el descenso a lo   superficial que sufre la comedia hollywoodense, declive cada vez más   marcado y más aciago. 

Para confirmar dicho hundimiento de la comedia, ahora se exhibe en cines del país la película S.O.S.: Familia en apuros (2012), perpetrada, que no dirigida, por Andy Fickman y con pésimas actuaciones de Billy Crystal y Bette Midler.

Tanto   la señora Midler como el señor Crystal se pasan robándose escenas uno   al otro. Ellos no se complementan con sus personajes de abuela y abuelo   bonachones; todo lo contrario, compiten descaradamente a cuál se ve   mejor y, lo peor, ninguno lo logra. Ambos creen que están en la entrega   comercial del Óscar.

La historia es simple, del todo   predecible y previsible desde sus primeras imágenes. Un matrimonio con   tres hijos está cansado de su rutina laboral y de la agotadora faena de   educar a sus hijos con fórmulas modernas propias del avance tecnológico.   Matrimonio en crisis.

Entre el cansancio y un nuevo   alborozo de sus hormonas eróticas, la pareja decide irse de vacaciones a   algún lugar con otro lecho. Es cuando llaman a la gentil abuela y al   conservador abuelo para que cuiden a sus hijos (una niña mayor y dos   varoncitos). El cambio será sensible para los niños, tanto que la madre y   el padre deben regresar antes de lo calculado.

Ustedes   pueden imaginarse que todo transcurre dentro de la alcahuetería de los   abuelos y que la película tiene un exagerado final feliz, solo que en el   desarrollo de la trama hay un definido aburrimiento que no es jugando.   El humor es desabrido y recurre a lugares comunes sin originalidad ni   astucia.

Por dicha, la pequeña hija y sus hermanitos   logran actuar bien. Aunque ustedes no lo crean, lo hacen mejor que Bette   Midler y que Billy Crystal, quienes no pasan de hacer poses y caritas   sin sentido narrativo. Por suerte, también está el encanto de una actriz   solvente y guapa como lo es Marisa Tomei (la mamá), medianamente   secundada por Tom Everett Scott, como el papá.

Decía   el pensador Ortega y Gasset que lo que más vale en el hombre es su   capacidad de insatisfacción. Esta crítica tiene el malestar de la   frustración ante una comedia sosa, mal narrada (a empellones), mal   hilvanada, sin creatividad visual ni auditiva, con diálogos tontos y con   pésimo planteamiento de situaciones.

Dicen que un   guion ortopédico solo puede derivar en un filme minusválido (no recuerdo   de quién es la frase) y es exactamente lo que sucede con S.O.S.: Familia en apuros, donde el único S.O.S. (signo de socorro) es el que debe pedir el espectador inteligente ante este tipo de cine masificado.